Come esto para ser más creativo. 5 alimentos fundamentales

Come esto para ser más creativo. 5 alimentos fundamentales

Las personas que trabajan en marketing y publicidad saben que necesitan una gran variedad de nutrientes para ser más creativos. Pueden obtenerlos de dos formas: alimentando su mente a nivel físico y alimentando su mente a nivel psiquico. En el primer caso, te sugerimos los alimentos que más benefician a tu cerebro. Y, en el segundo, te proponemos otro tipo de comida, explorando qué hábitos, estímulos, experiencias o pequeñas rutinas ayudan realmente al equipo a generar mejores ideas.

Nutrientes que alimentan tu creatividad

El cerebro es un órgano de alta demanda energética que consume cerca de un 20 % de la energía total del cuerpo. Así que hay que aportarle los nutrientes necesarios para optimizar sus funciones y evitar bloqueos.

Quizá lo entiendas mejor con un ejemplo: piensa que la creatividad es como una despensa. Cuanto más llena y más variedad de ingredientes interesantes tengas en tu mente, más posibilidades de sacar algo de ella cuando llegue el momento. Porque una idea rara vez aparece de la nada. Más bien es una combinación de vitaminas que ya estaban allí antes y de la capacidad para combinarlas para producir algo útil. 

Para llenar tu despensa creativa, necesitas:

1.- Dieta equilibrada

  • Ácidos grasos Omega-3: Son el «combustible premium». Ayudan a mantener la flexibilidad neuronal, optimizan la memoria, mejoran la velocidad de procesamiento y facilitan la conexión de conceptos. Los encontrarás en el pescado azul, el marisco, el aguacate, las nueces, los anacardos, las pipas, las semillas de chía, las semillas de lino, etc.
  • Flavonoides (antioxidantes): Mejoran el flujo sanguíneo cerebral, estimulan la creación de nuevas neuronas en el hipocampo y aumentan los niveles de la proteína BDNF, lo que favorece la memoria, el aprendizaje y mejora el estado de ánimo aportando calma y bienestar emocional. Los encontrarás en el cacao puro, té, frutos rojos, cítricos, manzanas, uvas, verduras de hoja verde, brócoli, apio, perejil, soja, garbanzos, vino tinto, etc.
  • Antocianina: Protege a las neuronas del estrés oxidativo y del envejecimiento, mejora la memoria y ayuda a la generación de ideas frescas. Se encuentra en frutas y verduras oscuras como: arándanos, moras, cerezas, uvas negras, granadas, ciruelas, lombarda, berenjena, remolacha, tomates, cebolla morada, maíz morado, etc.
  • Vitamina C y betacarotenos: Aumenta las conexiones cerebrales y la capacidad de pensar con mayor profundidad. También es esencial para la absorción de hierro (clave para regular la atención, la concentración y la memoria). Está presente en los alimentos de color naranja: Zanahorias, naranjas, calabaza, melocotones, batatas, etc.
  • Agua: El cerebro está compuesto por un 75 % de agua, por lo que la hidratación es fundamental. De hecho, muchos bloqueos creativos se solucionan simplemente con beber un vaso de agua. Además, si le añades té verde, que contiene L-teanina, ayudas a mitigar el estrés y aumentar la concentración.

Estar bien alimentado es básico, sin duda. Pero para dar rienda suelta a tu creatividad también vas a necesitar otro tipo de alimentación.

2.- Curiosidad

Todas las personas empezamos siendo muy creativas de pequeñas, pero pocos seguimos siéndolo de adultos. De hecho, para prevenir que avance la anemia de ideas es necesario entrenar la creatividad. Las personas creativas al igual que los niños, suelen tener más curiosidad por cosas, experimentan y siguen manteniendo la ilusión. 

Los creativos se preguntan ¿por qué? más de 5 veces seguidas. Formulan preguntas «tontas» o aparentemente sencillas pero fundamentales. Obligan a deconstruir ideas complejas, desafían el statu quo y abren el camino a otros descubrimientos. 

Otra cosa que hacen muy bien las personas creativas es observar, escuchar y ponerse en el lugar del otro: Los estrategas creativos son observadores de la vida diaria y el comportamiento humano. Para diseñar ideas que realmente conecten con las personas, es vital bajar a la realidad y conocer a las personas en su contexto: a “un pasajero habitual de un autobús público», a un “profesor de escuela”, etc. Eso siempre abre perspectivas inesperadas. 

De hecho, los mejores insights suelen encontrarse en la calle. Para ejemplo, el slogan de NikeJust do it, que surgió de las últimas palabras del asesino Gary Gilmore, antes de cumplir su condena a pena de muerte.

3.- Apertura a nuevas experiencias 

Los que trabajamos en marketing y publicidad vemos demasiadas campañas, agencias, tendencias y gente hablando de branding. Por eso consumir cultura en todas sus formas actúa como un catalizador indispensable para la mente creativa y proporciona al cerebro materiales diversos para generar conexiones espontáneas y resolver problemas.

Por ejemplo, Bad Bunny se inspira en sus experiencias personales, en la vida cotidiana y en las situaciones que observa a su alrededor. C Tangana en vivencias y estímulos acumulados a lo largo de toda su vida. Él se ve a sí mismo como un «atleta de alto rendimiento».  Y para Ibai Llanos, el proceso creativo se basa en transformar la cotidianidad de internet, la cultura pop, las dinámicas lúdicas con sus amigos y la improvisación colectiva en grandes eventos de masas.

Así que, sal de tu zona de confort social y profesional: Relaciónate fuera de tu círculo Sal de tu rutina. Viaja, entra en tiendas diferentes a tus gustos, visita museos, habla con personas interesantes de orígenes diversos, con gente de otros sectores, ve cine independiente, escucha la conversación de la mesa de al lado… Todo eso nos aporta un flujo constante de “ingredientes” que siempre podemos utilizar en una creatividad.

4.- Relax

La creatividad y el pensamiento asociativo también necesitan momentos de absoluta desconexión, tranquilidad y soledad. La Red de Modo Predeterminado (DMN) se activa en la introspección y el vagabundeo mental. La razón es que cuando estás relajado le das permiso al cerebro para que divague y consolide conexiones distantes. Por eso el 72 % de los participantes en un estudio a nivel mundial afirmó tener nuevas ideas mientras estaban en la ducha. Otras buenas ocasiones para tener ideas son:

Consultar con la almohada (Sleep Writing): Dormir era el método de Dalí, que lo utilizaba para dejar que el subconsciente trabaje. Así que duerme bien. El cerebro entra en su fase creativa a los 15-20 minutos de quedarse dormido. Durante la fase REM, el cerebro procesa y extrae patrones de las memorias cotidianas, y en el sueño profundo asocia dichos patrones con conceptos previamente asimilados, logrando soluciones disruptivas a problemas complejos. 

El chef Dabiz Muñoz piensa en cocina las 24 horas del día y lleva desde los 17 años apuntando ideas en libretas. Contar con una libreta y lápiz en la mesilla permite anotar todas las revelaciones antes de que se te olviden.

5.- Caminar 

Dar un paseo (ya sea en exteriores o en cinta elástica) incrementa la producción creativa en un 60 % en comparación con permanecer sentado. Mejor hacerlo en grupo y sin auriculares para que la atención se restaure y el cerebro procese información en segundo plano, activando la incubación creativa.

Y si lo haces en la naturaleza, debes saber que las plantas y la luz natural activan la soft fascination (fascinación suave), permitiendo el reposo de la corteza prefrontal y mejorando el rendimiento en resolución de problemas creativos en un 50 %.

6.- Compartir

La creatividad suele ser un trabajo en equipo, donde no hay individualidades, lo mismo que ocurre con la Selección Española de Luis de la Fuente. Implica colaborar, dialogar, tener empatía y conectar con todos como en una familia.

Algo tan sencillo como compartir la mesa genera un fuerte lazo de cohesión social. Estudios (como los casos de Pentagram -que cuenta con un chef en plantilla desde hace 25 años- Hato o el Studio de Olafur Eliasson) demuestran que comer juntos disuelve barreras y propicia el intercambio informal de ideas y técnicas entre diferentes personas y/o departamentos en un ambiente informal.

Una persona comenta una película que le ha gustado. Otra una canción. Alguien cuenta algo que ha visto en el metro… Compartir impresiones, experiencias y cosas que han provocado algo y que puede que sirvan alguna vez, cuando alguien las recuerde al intentar resolver un problema de una marca.

Hace poco, en la agencia, nosotros recordamos una historia curiosa que habíamos oído por ahí. La historia iba sobre el primer signo de civilización de la humanidad, que no fue la capacidad de hablar, ni el descubrimiento del fuego, el anzuelo o la rueda. El primer signo de humanidad fue haber curado un fémur roto. Si un animal salvaje se rompe una pierna, muere. De modo que un fémur roto y después curado significa que alguien se quedó con quien se lo rompió, lo cuido y lo protegió hasta su recuperación. Eso nos ayudó mucho en uno de nuestros proyectos de branding.

Pero hay más ejemplos: Incluso, Sam Altman sostiene que las ideas no nacen de forma aislada, sino de entornos dinámicos y de la experiencia constante de interactuar con mentes brillantes y disruptivas, por lo que busca estar rodeado de personas que cumplan cuatro requisitos:

  • Que tengan un gran olfato para predecir el futuro.
  • Que sean optimistas consumados.
  • Que manejen un alto flujo de ideas innovadoras de forma constante.
  • Que jamás te hagan sentir estúpido por proponer una idea absurda o inmadura.

Así que cuando quieras mejorar tu creatividad puedes tomarte algo de la lista para que empiecen a fluir las ideas, o mejor, llámanos. En Arrontes y Barrera, tu agencia de publicidad en Asturias tenemos toda la creatividad que necesita tu marca para obtener los resultados que esperas.