

SEO semántico: ¿Cómo posicionar por intención y no por keywords?
Hubo un tiempo en que el SEO era cuestión de números. Si podías incluir la mejor agencia de publicidad de Asturias varias veces en una página, tenías posibilidades de posicionar. Pero ya no es así.
Google ya no mira solo qué palabras escribes: intenta comprender lo que quieres decir. Esa es la idea del SEO semántico.
¿Qué es el SEO Semántico?
El SEO semántico es el proceso de crear, estructurar y expandir el contenido para que los motores de búsqueda puedan comprender el significado, el contexto y la intención, abordando otros conceptos y preguntas relacionadas con el tema y no solo las palabras clave exactas.
Por ejemplo: si alguien busca mejores zapatillas para correr con problemas de rodilla, Google no solo busca zapatillas. Sabe que el usuario podría estar interesado en amortiguación, soporte para las articulaciones, recomendaciones ortopédicas o incluso consejos médicos. Una página web que trate estas ideas relacionadas le indica una mayor relevancia, y eso es lo que ofrece el SEO semántico.
Antes buscábamos, ahora preguntamos
Ese es el quid de la cuestión. La IA ha cambiado la forma de buscar en Internet, como ya apuntó un polémico artículo publicado en The Economist y todos hemos pasado de usar un buscador a usar un asistente.
Ahora el usuario ya no recibe un listado de enlaces ordenados en función de su coincidencia con los términos de búsqueda. Lo que recibimos es una respuesta directa, sintetizada y personalizada que, además, incluye las fuentes.

En vista de esto, la IA ha puesto en jaque a muchos sitios web que viven del tráfico orgánico. Lo mismo ocurre con el modelo publicitario de gigantes como Google, que, no obstante, utilizan la IA para no sucumbir ante ChatGPT o Perplexity.
¿Cómo entrar en las respuestas de la IA?
La solución pasa por no centrarse en la optimización de buscadores (SEO), sino en ser parte del conocimiento base de esos nuevos asistentes y aparecer en las respuestas que le dan al usuario. Eso se conoce como Optimización de Motores Generativos (GEO) u Optimización de Motores de Respuestas (AEO) y consiste en optimizar el contenido para resúmenes basados en IA y no solo para los tradicionales enlaces azules.
Detrás de todos estos cambios se encuentra el procesamiento del lenguaje natural (PLN), que permite a Google:
- Analizar el contenido en busca de entidades, palabras clave y temas.
- Comprender las consultas de los usuarios en contexto, no solo como palabras aisladas.
- Interpretar relaciones semánticas entre términos.
- Generar fragmentos, paneles de conocimiento y resúmenes de IA.
Por eso, el SEO semántico no es solo una palabra de moda: es la base de las búsquedas actuales. Y para las marcas que tengan sitios web, la implicación es clara: adaptarse o quedarse atrás.
Pero no es tan fácil.
¿Qué podría salir mal?
- Las IA no seleccionan por belleza o utilidad, sino por frecuencia. Por ejemplo, las IA generativas tienden a eliminar localismos, variantes dialectales y riqueza léxica. Y este criterio puede terminar generando un español funcional, pero culturalmente empobrecido. En definitiva, la IA puede ayudarnos a redactar más rápido e incluso mejor, pero también puede terminar suplantando nuestras palabras y, con ellas, parte de nuestra identidad. Además, puede condicionar no solo cómo nos expresamos, sino incluso cómo pensamos.
- Precarización y estandarización del contenido. Internet fue creado por humanos para ser consumido por humanos. Pero al automatizar la creación de sitios web, textos, informes o vídeos en cuestión de segundos, vamos de cabeza hacia un internet plagado de contenido creado por máquinas. Este contenido, además, puede acabar siendo consumido también por máquinas y no por personas… ¿Contenido de bots para bots? Recordemos que podría volver a repetirse lo que ya sucedió en 2016, cuando la automatización terminó generando fenómenos como el consumo de anuncios publicitarios por parte de bots. Las pérdidas que los anunciantes sufrieron por el hecho de que casi un tercio de sus inserciones publicitarias fueran consumidas por bots, como parte de un fraude digital enfocado a manipular las métricas o perjudicar a la competencia, se estimaron en cerca de 7000 millones de dólares anuales.
- Vuelta a la realidad. Si se mueren la originalidad y lo diferente, internet dejará de ser un escape de la realidad. Y las personas acabarán escapando de internet para volver al mundo real.
En este contexto…
El buen marketing saca ventaja
Google ya no solo recompensa el buen SEO. También está recompensando el buen marketing y el conocimiento de marca, que se ha convertido en una señal de clasificación.
Eso es a lo que apuntan todas estas cosas:
- Distribución de tráfico: Google recompensa a los sitios que obtienen tráfico más allá del SEO.
- E-E-A-T: Las marcas reales y confiables son más visibles.
- Calidad del sitio: Las marcas fuertes tienen más autoridad percibida.
- Multimedia: Las imágenes y los vídeos obtienen más visibilidad que los blogs.
- Intención de búsqueda: Se trata de resolver necesidades reales, no de rellenar palabras clave.
Por lo tanto, si la gente busca tu marca, habla de ella y la enlaza por su nombre, es más probable que Google destaque tu marca, incluso en consultas no relacionadas directamente con ella.
Es un gran cambio.
La creatividad tendrá más sentido que nunca
Para posicionarse en los nuevos resultados de las búsquedas hay que crear contenido que:
- Demuestre una verdadera autoridad temática.
- Optimice la claridad y la estructura.
- Cree experiencias que tanto las personas como las máquinas puedan comprender.
- Sin embargo, nada de lo anterior va a diferenciar a tu marca, por lo que la calidad será el verdadero campo de batalla.
Todo lo que tenga una mirada distinta, una historia bien contada o una opinión fundamentada, que emocione, sorprenda o simplemente haga pensar, ahí es donde los humanos podemos volver a marcar la diferencia para sobresalir entre la multitud.
Las marcas tendrán que ofrecer contexto, interpretación y confianza, pero sobre todo tendrán que saber diferenciarse.
La IA nos obliga a pensar no solo en qué podemos hacer, sino en qué deberíamos hacer. Y eso no lo decidirán los modelos de IA, lo decidiremos nosotros.
Ejemplo: campaña de ChatGTP
Se trata de la primera campaña internacional de ChatGPT, que se activo en Estados Unidos, Reino Unido e Irlanda.
Con ella, OpenAI espera moldear la percepción de un segmento de usuarios que consideran que la herramienta impacta negativamente en la creatividad. Así es como la compañía quiere presentarse como marca: con humanidad, creatividad y un claro enfoque en las personas.




